En la propia localidad de la Costa Dorada se encuentra el parque Bosque Aventura (calle de Barbastro, 16), que, desde 2011, emplea sus 9.000 metros cuadrados de terreno poblado de árboles para organizar actividades infantiles.

Adrián Grau, gerente del establecimiento, explica que él y sus compañeros detectaron esta necesidad en la ciudad y decidieron ponerse manos a la obra. “Antes solo estaban las discotecas y Port Aventura, que es para pasar todo el día. No había cosas para estar con los niños un rato. Por eso decidimos presentar este proyecto a un concurso y lo ganamos”, cuenta. Hoy emplean a 12 trabajadores y están abiertos casi todo el año, aunque en verano tengan que saciar una demanda mayor.

Las actividades de Bosque Aventura son diversas, aunque se mantiene la principal con la que comenzó el proyecto: los circuitos para niños a través de los árboles. Estos cuentan con tirolinas, redes y pasos elevados, aunque siempre hay un monitor para vigilar que esta pequeña aventura se realiza segura y correctamente.

La dificultad es variable, desde los más sencillos para los niños de tres años, hasta los más difíciles para aquellos de 7 y 10. Las otras actividades que más triunfan son el ‘paintball’ –con una variable ‘soft’ para los niños–, el minigolf y el tiro con arco, actividad que han conseguido hacer más segura sustituyendo la punta de metal por corcho o una ventosa.

Fuente: BoscAventura